Un vagabundo de las islas
Un vagabundo de las islas —El caso es que Willems se habÃa disgustado muy seriamente con Hudig, con gran sentimiento por mi parte. Yo prometà arreglarlo todo, y lo he conseguido después de mucho trabajo. Verá usted. Hudig estaba furioso con la mujer de Willems porque ella querÃa reunirse de nuevo con su marido. Ya sabe usted que ella es hija de Hudig, y que Hudig es un individuo sin conciencia. Bueno, yo me propuse reconciliar al matrimonio y hacer que volvieran a vivir como Dios manda. Para ello, lo primero que hacÃa falta era encontrar un nuevo destino para Willems. En Palembang hablé con Craig. Se está haciendo viejo, y desea un socio o administrador de confianza. Prometà garantizar la conducta de Willems. Lo hemos previsto y arreglado todo de antemano. Craig es un viejo camarada mÃo. Hemos navegado juntos muchas veces. Y ahora está esperando a Willems. ¡Una buena ensalada!, ¿eh? ¿Qué le parece a usted?
Almayer se encogió de hombros.
El capitán continuó:
—Esa mujer, contando con mi promesa de que todo se arreglarÃa, se ha disgustado muy seriamente con su padre. Y no me negará usted que en este caso mi trabajo es un trabajo noble: reconciliar a una mujer con su marido. El marido y la mujer deben vivir y estar siempre juntos. Además Willems es muy listo, ya lo sabe usted. No puede vivir asÃ, como un granuja, como un perdido, como ahora vive…