Un vagabundo de las islas

Un vagabundo de las islas

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Por un instante tuvo la sensación de que era la primera vez que veía a Lingard.

Haciendo un esfuerzo, comenzó a decir:

—No creía que…

Un golpe de tos cortó sus palabras, un golpe de tos terrible, que le estremeció de la cabeza a los pies, congestionando su rostro y haciéndole llevarse las dos manos al pecho.

Lingard le observaba con el ceño fruncido y los ojos llameantes.

Cuando terminó de toser, el capitán pudo ver que la nuez de su garganta se movía de un modo precipitado, como el que teme ahogarse y tiene que tragar gran cantidad de saliva. Luego se hizo el silencio, un silencio trágico y terrible.

Lingard lo rompió para decir:

—Bueno, verá usted…

Pero con estas palabras terminó el marino su extraño y breve discurso.

Con la mano derecha hundida en el bolsillo de su chaqueta, el capitán acariciaba la culata de su revólver y pensaba en lo pronto y lo fácil que sería suprimir para siempre a aquel bandido, que se había portado con él tan traidoramente.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker