El corsario rojo
El corsario rojo —¿Quién llama al DelfÃn? —respondió Wilder cuando se dio cuenta que aquella voz no podÃa haber sacado a su comandante de la profunda reflexión en que estaba sumido.
—El padre Neptuno está bajo la proa.
—¿Qué desea el dios?
—Tiene entendido que algunos extranjeros han entrado en sus dominios, y pide permiso para subir a bordo del atrevido DelfÃn para saber qué es lo que vienen a hacer aquà y examinar su diario secreto.
—Sea bienvenido; haced que suba el viejo a bordo y presentadle los debidos honores. Es un marinero demasiado experimentado para recibirle de cualquier manera.