El corsario rojo

El corsario rojo

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

El primer pabellón fue bajado, y en su lugar se puso al viento el emblema de la casa de Braganza. Sin embargo el extranjero proseguía su ruta sin al parecer, prestarle atención, persiguiendo cada vez más el viento, para disminuir en la medida de lo posible la distancia que existía entre él y el navío al que trataba de alcanzar.

—Un aliado no conocería la excitación —dijo el Corsario—. ¡Pues bien!, hagámosle ver la bandera blanca.

Wilder obedeció en silencio. El pabellón portugués bajó al puente, y el pabellón de Francia ondeó en los aires. Apenas había alcanzado lo alto del mástil cuando grandes y resplandecientes blasones se elevaron, parecidos a un enorme pájaro que toma su vuelo, del puente del otro navío, y se esparcieron por encima de las aguas. Al mismo tiempo una columna de humo salió del costado del barco, y ya había sido despedido hacia atrás por el viento, cuando el ruido de los cañones llegó a los oídos de la tripulación del Delfín.





👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker