El último de los Mohicanos
El último de los Mohicanos —¡Le Cerf Agile! ¡Le Gros Serpent!
No obstante, el astuto y experimentado lÃder de los hurones no se dejó desconcertar. Recorriendo con su mirada toda la pequeña llanura, comprendió inmediatamente la naturaleza del asalto y animó a sus seguidores por medio de su voz, asà como de su ejemplo, mientras desenfundaba su largo y mortÃfero cuchillo y se lanzaba a gritos contra el ya expectante Chingachgook. Era una señal para llamar a todos al combate, sin excepción. Ninguno de los dos bandos tenÃa armas de fuego, por lo que la contienda tendrÃa que decidirse por la vÃa más sangrienta; cuerpo a cuerpo y utilizando armas contudentes o punzantes.