El último de los Mohicanos

El último de los Mohicanos

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¡Observe a tan noble individuo! —le susurró Ojo de halcón a Heyward, cogiéndole del brazo—. Sabe bien que una mirada o un movimiento repentino daría al traste con nuestros planes y nos pondría a merced de esos diablos.

Sus palabras fueron interrumpidas por una ráfaga luminosa y una descarga de fusil. La oscuridad se llenó de fogonazos allí por donde Heyward, sobrecogido y atónito, estaba mirando. Luego se dio cuenta de que Chingachgook había desaparecido entre todo el ajetreo. Mientras tanto, el explorador había colocado su fusil en ristre, preparado para intervenir, esperando con impaciencia que algún enemigo se pusiera a la vista. No obstante, el ataque parecía haberse reducido al frustrado intento de acabar con la vida de Chingachgook. En una o dos ocasiones les pareció percibir ruidos de movimiento entre la maleza, y que ciertas formas indefinidas pasaban rápidamente de largo, poco antes de que Ojo de halcón señalara el camino por donde huyeron los intrusos a modo de «lobos espantados». Tras una pausa casi insostenible, se oyó un fuerte chapuzón en el agua, inmediatamente seguido de otra descarga de fusil.

—¡Ése es Uncas! —dijo el explorador—. ¡El chico porta un arma muy particular! Conozco bien el sonido de sus disparos, al igual que un padre conoce la voz de su hijo, pues era mi arma hasta que me hice con otra mejor.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker