El último de los Mohicanos
El último de los Mohicanos Pero siempre hay seres inferiores que se resisten a reconocer las virtudes de los «caballeros» para así seguir manteniendo su opción al poder: son los demagogos, que si bien no triunfan hasta la segunda etapa histórica dejan sentir ya su influencia en el mundo idílico de las novelas del Leatherstocking. Estos hombres carecen de todo sentido moral y fundamentan su razón en su fuerza física o en sus mentiras, ya que ni tienen honor ni principios que guíen sus instintos más bajos. Su única razón de ser es el poder y su propia persona. Sus vidas están presididas por la falta de control interior, y sus actos son una cadena continua de destrucción y despilfarro, como ocurre en las escenas de caza y pesca dirigidas por Richard Jones en The Pioneers o en las incursiones en el campamento indio llevadas a cabo por Hurry Harry y Thomas Hutter en El cazador de ciervos. Así mismo Natty ve alterada su tranquila existencia en los bosques cercanos a Templeton porque Richard Jones cree que en la cabaña de aquél se esconden los tesoros de una mina que, en realidad, nunca había existido.