El último de los Mohicanos
El último de los Mohicanos Se enviaron más hombres en persecución de los fugitivos; luego, los jefes se dedicaron a consultar entre sí. Se propusieron muchas y variadas medidas por parte de los guerreros más veteranos, las cuales fueron acogidas con gran respeto por Magua. El sutil salvaje había recuperado su carácter calculador y su autocontrol, procediendo con su acostumbrada prudencia y sagacidad. Sólo cuando el último de los mayores había terminado de opinar se preparó para exponer su punto de vista. Se expresó con mucho énfasis, debido a que algunos de los emisarios habían regresado informando que los enemigos no habían llegado más allá del campamento vecino de los delaware, sus supuestos aliados, seguramente buscando refugio allí. Haciendo uso de esta importante noticia, el jefe dio a conocer con diplomacia sus planes a sus colegas y, gracias a sus grandes dotes de elocuencia y convicción, fueron aprobados sin ninguna contrariedad. Dichas medidas eran las que se detallarán a continuación.