La roja insignia del valor

La roja insignia del valor

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Se comportaba con el ajetreo de una enfermera aficionada. Se afanaba con el fuego, atizando los troncos hasta que lanzaron resplandecientes llamaradas. Dio de beber a su paciente abundante café de la cantimplora. Para el muchacho fue un trago delicioso. Inclinó la cabeza hacia atrás y mantuvo la cantimplora largo rato en los labios. La infusión refrescante acarició su garganta reseca. Al terminar, suspiró con reconfortante alivio.

El joven soldado chillón contemplaba a su camarada con aire de satisfacción. Después sacó un enorme pañuelo del bolsillo. Lo dobló a modo de vendaje y lo empapó con agua de la otra cantimplora. Colocó el rudimentario apaño en la cabeza del muchacho y le hizo en la nuca un nudo estrafalario.

—Ya está —dijo apartándose para contemplar su obra—, tienes un aspecto horrible, pero apuesto lo que sea a que te sientes mejor.

El joven contempló a su amigo con agradecimiento. Sobre su cabeza dolorida e hinchada, el paño frío era como la mano suave de una mujer.

—No hace falta que digas nada —dijo su amigo con aprobación—, sé que cuidando enfermos soy peor que un herrero y tú no te has quejado en absoluto. Eres un buen tipo, Henry. La mayoría de los hombres llevarían ya mucho tiempo en el hospital. Un disparo en la cabeza no es ninguna tontería.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker