La roja insignia del valor
La roja insignia del valor Llegaron a una atmósfera más limpia. El nuevo aspecto del paisaje tuvo un efecto revelador. Divisaron claramente a varios hombres que manejaban febrilmente una batería y los muros y las orlas de humo gris evidenciaron la posición de las líneas enemigas.
Al joven le parecía que podía verlo todo. Distinguía clara y vivamente cada brizna de hierba verde. Creía percibir absolutamente todas las modificaciones del fino y transparente vapor que flotaba a su alrededor en perezosas capas. Los troncos grises o marrones de los árboles mostraban todas las rugosidades de su superficie. Lo veía todo: los hombres del regimiento, con los ojos desorbitados y los rostros sudorosos, que corrían como locos o caían de sopetón, y los cadáveres, extraños cadáveres amontonados. Su mente lo registraba todo de forma mecánica pero firme, de manera que más tarde pudo recordar y comprenderlo todo, salvo su presencia en aquel lugar.