La roja insignia del valor

La roja insignia del valor

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Los soldados le contemplaron con ojos vacíos, como pueblerinos. Se sintió obligado a detenerse para desandar sus pasos. De espaldas al enemigo, comenzó a proferir enormes insultos contra sus hombres. Su cuerpo vibraba con la fuerza y el peso de sus imprecaciones. Y era capaz de enlazar maldiciones con la misma facilidad con que una doncella enlaza las cuentas del rosario.

El amigo del muchacho se irguió. Avanzó bruscamente, cayó de rodillas y disparó lleno de rabia contra el bosque atosigante. Esta acción espabiló a los hombres. Dejaron de hacinarse como ovejas. Parecieron acordarse de pronto de sus armas y al instante comenzaron a dispararlas. Reanudaron la carga fustigados por sus oficiales. El regimiento, atascado hasta ese momento como un carro en el barro y el lodo, se desplazó de forma desigual a sacudidas y tirones. Ahora se detenían cada dos o tres pasos para disparar y cargar y, de esta manera, avanzaron lentamente, de árbol en árbol.

La violenta oposición frontal creció con el avance, hasta que pareció que todo movimiento en esa dirección era barrido por las delgadas lenguas de fuego. Y en el flanco derecho se adivinaba, de cuando en cuando, una ominosa muchedumbre. El humo reciente formaba nubes confusas que dificultaban el desplazamiento inteligente del regimiento. A medida que traspasaba aquellas masas rizosas, el joven se preguntó con qué se enfrentaría al otro lado.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker