La calavera aullante y otros relatos de fantasmas espeluznantes
La calavera aullante y otros relatos de fantasmas espeluznantes No es necesario abundar en más detalles. La conversación habÃa adoptado unas proporciones que habrÃan aburrido al mismÃsimo Prometeo en su roca, que habrÃan inducido a Tántalo a dejar de prestar atención y que incluso el propio Ixión habrÃa preferido buscar sosiego en los simples pero instructivos diálogos de Herr Ollendorff antes que someterse al terrible martirio de escuchar nuestra conversación. Llevábamos horas sentados a la mesa; estábamos aburridos, estábamos cansados, y nadie hacÃa amago de moverse de su sitio.