Prosas profanas y otros poemas
Prosas profanas y otros poemas Wolfgang la larga cabellera, el manto;
Y de la uva teutona el blanco vino.
O amor lleno de sol, amor de España,
Amor lleno de púrpuras y oros;
Amor que da el clavel, la flor extraña
Regada con la sangre de los toros;
Flor de gitanas, flor que amor recela
Amor de sangre y luz, pasiones locas;
Flor que trasciende a clavo y a canela,
Roja cual las heridas y las bocas.

¿Los amores exóticos acaso…?
Como rosa de Oriente me fascinas:
Me deleitan la seda, el oro, el raso.
Gautier adoraba a las princesas chinas.
¡Oh, bello amor de mil genuflexiones;
Torres de kaolín, pies imposibles,
Tazas de té, tortugas y dragones,
Y verdes arrozales apacibles!
Ámame en chino, en el sonoro chino
De Li-Tai-Pe. Yo igualaré a los sabios
Poetas que interpretan el destino;
Madrigalizaré junto a tus labios.
Diré que eres más bella que la luna;
Que el tesoro del cielo es menos rico
Que el tesoro que vela la importuna
Caricia de Marfil de tu abanico.