Prosas profanas y otros poemas
Prosas profanas y otros poemas Mientras se enlaza en un bajo-relieve
A una driada ceñida de hiedra.
Un joven fauno robusto y violento,
Dulce terror de las ninfas incautas,
Al son triunfante que lanzan al viento
Tímpanos, liras y sistros y flautas.
Ornan los muros mosaicos y frescos,
Áureos pedazos de un sol fragmentario,
Iris trenzados en mil arabescos,
Joyas de un hábil cincel lapidario.
Y de la eterna Belleza en el ara,
Ante su sacra y grandiosa escultura,
Hay una lámpara en albo carrara.
De una eucarística y casta blancura.
Fuera, el frondoso jardín del poeta
Ríe en su fresca y gentil hermosura;
Ágata, perla, amatista, violeta,
Verdor eclógico y tibia espesura.
Una andaluza despliega su manto
Para el poeta de música eximia;
Rústicos Títiros cantan su canto;
Bulle el hervor de la alegre vendimia.
Ya es un tropel de bacantes modernas
El que despierta las locas lujurias;
Ya húmeda y triste de lágrimas tiernas,
Da su gemido la gaita de Asturias.
Francas fanfarrias de cobres sonoros,