Viaje de un naturalista alrededor del mundo
Viaje de un naturalista alrededor del mundo Fui a visitar un gran lago salado, o salina, situado a unas 15 millas de la ciudad. Durante el invierno es un lago muy poco profundo, lleno de agua salobre, que se transforma en verano en un campo de sal tan blanca como la nieve. La capa, cerca de la orilla, tiene de 4 a 5 pulgadas de espesor; pero ese espesor aumenta hacia el centro. El lago tiene 2 millas y media de longitud y una milla de ancho. En las cercanías de él se encuentran otros mucho mayores aún, cuyo fondo consiste en una capa de sal que tiene 2 o 3 pies de espesor, incluso en invierno, cuando están llenos de agua. Esas hoyas, admirablemente blancas, en medio de esta llanura árida y sombría, forman un contraste extraordinario. De la salina se saca anualmente una considerable cantidad de sal, y he tenido ocasión de ver junto a las orillas inmensos montones, algunos centenares de toneladas dispuestas para la exportación.