Viaje de un naturalista alrededor del mundo
Viaje de un naturalista alrededor del mundo En esta ciudad pasé una semana muy agradable, ocupando mis mañanas en visitar diversos lugares de la llanura; por la noche cenaba con muchos negociantes ingleses, cuya hospitalidad es bien conocida. Una especie de placer continuo es el trepar a la colina de Santa Lucia, que se encuentra en el centro mismo de la ciudad. Desde allí, la vista es muy bonita y, como ya dije, muy original.
Santiago. Chile. La plaza mayor. (Dibujo de Beyer, en los Viajes de D'Orbigny).
Me dicen que ese carácter es común a las ciudades construidas en la gran meseta de México. Inútil hablar de la ciudad en detalle: no es ni tan bella ni tan grande como Buenos Aires, aunque construida bajo el mismo plan. He llegado a ella efectuando un largo rodeo por el norte, y me decido a regresar a Valparaíso efectuando una excursión más considerable aún, pero esta vez por el sur de la ruta directa.
(5 de septiembre)