Viaje de un naturalista alrededor del mundo
Viaje de un naturalista alrededor del mundo Los habitantes tienen un medio muy cómodo para crear un vergel. En el extremo inferior de casi todas las ramas se encuentra una parte cónica parda y arrugada; esta parte está siempre dispuesta a transformarse en raíces, como puede verse algunas veces cuando un poco de barro ha sido proyectado por accidente sobre el árbol. Al comienzo de la primavera se elige una rama gruesa poco más o menos como el brazo de un hombre; se corta justo por encima de un grupo de tales puntos, se quitan los restantes brotes y después se la entierra a una profundidad de dos pies poco más o menos de la superficie del suelo. Durante el verano siguiente, esa raíz produce largos tallos que, a veces, incluso ofrecen ya fruto. Se me ha mostrado una que produjo veintitrés manzanas; pero este es un hecho extraordinario. Al cabo de tres años, esa raíz se ha convertido en un hermoso árbol cargado de frutas, como yo mismo be podido verlo. Un anciano que vivía cerca de Valdivia me dijo; "Necesidad es la madre del invención"⁽¹³⁸⁾, y me lo probó diciéndome todo lo que hacía con sus manzanas. Después de haber hecho con ellas sidra e incluso vino, destilaba la pulpa para procurarse un aguardiente blanco de gusto excelente; empleando otro procedimiento obtenía melaza, o miel, como él la denominaba. Sus hijos y sus cerdos, durante la buena estación, jamás salían de su vergel, porque encontraban en abundancia con qué alimentarse.