Viaje de un naturalista alrededor del mundo
Viaje de un naturalista alrededor del mundo Día memorable en los anales de Valdivia, porque se ha sentido el más violento terremoto que según la memoria humana ha tenido lugar aquí. Me encontraba en la costa y me había tendido a la sombra, en un bosque, para descansar un poco. El terremoto empezó de pronto y duró dos minutos. Pero a mi compañero y a mí ese tiempo nos pareció mucho más largo. El movimiento del suelo era muy perceptible, y, al parecer, las ondas provenían del este; otras personas sostienen que venían del sudoeste; lo cual prueba cuán difícil es en ocasiones determinar la dirección de las vibraciones. No se experimentaba dificultad alguna para sostenerse de pie; pero el movimiento me produjo casi un mareo semejante al mal de mar; se parecía en efecto mucho al movimiento de un buque en medio de olas muy cortas o, mejor aún, se hubiera dicho patinar por encima de una capa de hielo de débil espesor que se doblegara con el peso del cuerpo.