Viaje de un naturalista alrededor del mundo
Viaje de un naturalista alrededor del mundo Durante nuestra estancia en el Brasil, reuní una gran colección de insectos. Algunas observaciones generales acerca de la importancia comparativa de los diferentes órdenes pueden interesar a los entomólogos ingleses. Los lepidópteros, grandes y admirablemente coloreados, denotan la zona que habitan mucho más claramente que ninguna otra raza de animales. No hablo más que de las mariposas, porque las falenas, contrariamente a lo que pudiera haber hecho creer el vigor de la vegetación, me han parecido verdaderamente menos numerosas que en nuestras regiones templadas. Las costumbres del Papilio feronia me sorprendieron mucho. Esta mariposa es bastante común y frecuente, por lo regular, en los bosquecillos dé naranjos, y aunque se eleva muy alto en el aire, se posa frecuentemente sobre el tronco de los árboles. Se sostiene entonces con la cabeza hacia abajo y las alas extendidas horizontalmente, en vez de levantarlas verticalmente, como hacen la mayoría de las mariposas. Por otra parte, es la única mariposa que yo he visto servirse de sus patas para correr; yo no le conocía esa aptitud, y el insecto se me escapó más de una vez saltando de costado en el preciso momento en que iba a tomarle con mis pinzas. Pero aun hay algo más singular; esta especie posee la facultad de emitir sonidos⁽¹⁴⁾. En muchas ocasiones, una pareja de estas mariposas, probablemente un macho y una hembra, pasaron a un metro o dos del lugar en que me hallaba, persiguiéndose. Y cada vez oí distintamente un ruido semejante al que produciría una rueda dentada al pasar por debajo de una lengüeta metálica. El ruido se renovaba a cortos intervalos, y podía oírse a una distancia de unos 20 metros. Puedo afirmar que esta observación está por completo desprovista de error.