Viaje de un naturalista alrededor del mundo
Viaje de un naturalista alrededor del mundo Una hormiguita negra viaja a veces en número infinito. Un día, en Bahía, quedé asombrado al ver un gran número de arañas, cucarachas y otros insectos, así como lagartos, atravesar un terreno desnudo dando muestras de la mayor agitación.
Una invasión de hormigas en la selva brasileña. (Dibujo de Riou en Le Tour du Monde).
A alguna distancia, más atrás, vi los árboles y las hojas negros por completo de hormigas. Aquella tropa, después de haber atravesado el terreno desnudo, se dividió y descendió a lo largo de una vetusta pared. Así logró envolver a algunos insectos, que hicieron asombrosos esfuerzos para substraerse a una horrible muerte. Cuando las hormigas hubieron llegado al camino, cambiaron de dirección, se dividieron en estrechas filas y volvieron a trepar por la pared. Coloqué una piedrecita en forma que interceptara el camino a una de las filas; el batallón entero la atacó y después se retiró inmediatamente. Poco después, otro batallón volvió a la carga; pero, no habiendo podido quitar el obstáculo, se retiró a su vez y abandonó aquel camino. Dando un rodeo de una o dos pulgadas, la fila hubiera podido evitar esa piedra, y eso es lo que sin duda hubiese sucedido si la piedra hubiera estado allí desde un principio; pero esos valerosos y pequeños guerreros habían sido atacados y no querían ceder.