Viaje de un naturalista alrededor del mundo
Viaje de un naturalista alrededor del mundo Al día siguiente llegamos al pueblo de Las Minas. Algunas colinas más, pero en suma el país conserva el mismo aspecto; sin embargo, un habitante de las Pampas vería allí ciertamente una región alpestre. El país se halla tan poco poblado, que apenas si habíamos encontrado un solo individuo en todo el viaje. Las Minas es aún menos importante que Maldonado; está situada en una pequeña llanura rodeada de colinas rocosas de escasa altitud. Adopta la forma simétrica ordinaria en el país, y no deja de ofrecer un bonito aspecto con su iglesia blanqueada con cal, situada en el centro mismo de la población. Las casas de los arrabales se alzan en la llanura como otros tantos seres aislados, sin jardines, sin patios de ninguna especie. Esa es, por lo demás, la costumbre del país; pero debido a eso, todas las casas tienen un aspecto poco agradable.
Pasamos la noche en una pulpería o tienda de bebidas. Un gran número de gauchos acuden allí por la noche a beber licores espiritosos y a fumar. Su apariencia es chocante; son por lo regular altos y guapos, pero tienen impresos en su rostro todos los signos de la altivez y del desenfreno; usan a menudo el bigote y el pelo muy largos y éste formando bucles sobre la espalda.
Una pulpería. (Grabado del álbum: Trajes y Costumbres de Buenos Aires, 1835. Del Museo municipal de la Ciudad de Buenos Aires).