Viaje de un naturalista alrededor del mundo
Viaje de un naturalista alrededor del mundo Sin embargo, los indígenas comprendiendo perfectamente la clase de guerra que se les hacía, concibieron las más vivas alarmas, porque conocían admirablemente el poder de los blancos. Poco después, trece de ellos, pertenecientes a dos tribus, se rindieron reconociendo su impotencia. Al fin, gracias a la intrépida decisión de míster Robinsón, hombre lleno de actividad y de benevolencia, que no temió ir a visitar a los indígenas más hostiles, se rindieron todos. Entonces se les trasladó a una isla, donde se les proveyó de alimentos y ropas. El conde Strzelecki hace constar que "en la época de su deportación, en 1835, quedaban aún 210 indígenas; en 1842 ya no había sino 54. Así, mientras que todas las familias del interior de Nueva Gales del Sur, indígenas libres del contacto con los blancos, tienen hijos en número considerable, los indígenas trasladados a la isla Flinders ¡no han tenido sino 14 hijos durante un periodo de ocho años"⁽¹⁶⁴⁾.