Viaje de un naturalista alrededor del mundo
Viaje de un naturalista alrededor del mundo El canal que conduce a Olinda está bordeado a cada lado de manglares que crecen en los bancos de lodo y que forman una especie de selva en miniatura. El verde brillante de esos árboles me recuerda siempre las hierbas tan verdes de los cementerios; éstas recuerdan la muerte; las otras indican muy a menudo también, ¡ay!, la muerte que va a sorprendernos.
Lo más curioso que he visto en estos alrededores es el arrecife que forma el puerto. No creo que haya en el mundo entero otra formación natural que tenga un aspecto tan artificial. Ese arrecife se extiende en una longitud de muchas millas en lÃnea absolutamente recta, a poca distancia de la costa. Su anchura varÃa entre 30 y 60 metros, su cima es llana y compacta, y está formado de arenisca muy dura, en la cual apenas si es posible distinguir las capas. En la marea alta las olas rompen en ese arrecife; durante la marea baja la cumbre está en seco y podrÃa ser tomada por un rompeolas construido por cÃclopes.
Vista del puerto de Pernambuco. (Dibujo de Riou en Le Tour du Monde).