Los empeños de una casa
Los empeños de una casa DOÑA ANA
Si de Carlos la gala y bizarría
pudo por sí mover a mi cuidado,560
¿cómo parecerá, siendo enviado,
lo que sólo por sí bien parecía?
Si sin triunfo rendirle pretendía,
sabiendo ya que vive enamorado
¿qué victoria será verle apartado565
de quien antes por suyo le tenía?
Pues perdone don Juan, que aunque yo quiera
pagar su amor, que a olvido ya condeno,
¿cómo podré si ya en mi pena fiera
introducen los celos su veneno?570
Que es Carlos más galán; y aunque no fuera,
tiene de más galán el ser ajeno.
(Sale DON CARLOS con la espada desnuda, y CASTAÑO.)
DON CARLOS
Señora, si en vuestro amparo
hallan piedad las desdichas,
lograd el triunfo mayor575
siendo amparo de las mías.
Siguiendo viene mis pasos
no menos que la Justicia,
y como huir de ella es
generosa cobardía,580
al asilo de esos pies
mi acosado aliento aspira,