La Celestina

La Celestina

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

buenos.

CELESTINA.- ¿Mías, señora? Antes agenas,

como tengo dicho; que las mías de mi puerta

adentro me las passo, sin que las sienta la tie-

rra, comiendo quando puedo, beuiendo quan-

do lo tengo. Que con mi pobreza jamás me fal-

tó, a Dios gracias, vna blanca para pan e vn

quarto para vino, después que embiudé; que

antes no tenía yo cuydado de lo buscar, que

sobrado estaua vn cuero en mi casa e vno lleno

e otro vazío. Jamás me acosté sin comer vna

tostada en vino e dos dozenas de soruos, por

amor de la madre, tras cada sopa. Agora, como

todo cuelga de mí, en vn jarrillo malpegado me

lo traen, que [174] no cabe dos açumbres. Seys

vezes al día tengo de salir por mi pecado, con mis

canas acuestas, a le henchir a la tauerna. Mas no

muera yo muerte, hasta que me vea con vn cuero o

tinagica de mis puertas adentro. Que en mi ánima

no ay otra prouisión, que como dizen: pan e vino

anda camino, que no moço garrido. Assí que donde

no ay varón, todo bien fallesce: con mal está el

huso, quando la barua no anda de suso. Ha

venido esto, señora, por lo que dezía de las

agenas necessidades e no mías.

MELIBEA.- Pide lo que querrás, sea para


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker