La Celestina

La Celestina

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

ne, si me falta mi conjuro! ¡Ea pues!: bien sé a

quien digo. ¡Ce, hermano, que se va todo a per-

der!

MELIBEA.- ¿Avn hablas entre dientes delante

mí, para acrecentar mi enojo e doblar tu pena?

¿Querrías condenar mi onestidad por dar vida

a vn loco? ¿Dexar a mí triste por alegrar a él e

lleuar tú el prouecho de mi perdición, el [179]

galardón de mí yerro? ¿Perderé destruyr la casa

e la honrra de mi padre por ganar la de vna

vieja maldita como tú? ¿Piensas que no tengo

sentidas tus pisadas e entendido tu dañado

mensaje? Pues yo te certifico que las albricias,

que de aquí saques, no sean sino estoruarte de

más ofender a Dios, dando fin a tus días. Res-

póndeme, traydora, ¿cómo osaste tanto fazer?

CELESTINA.- Tu temor, señora, tiene ocupa-

da mi desculpa. Mi inocencia me da osadía, tu

presencia me turba en verla yrada e lo que más

siento e me pena es recibir enojo sin razón nin-

guna. Por Dios, señora, que me dexes concluyr

mi dicho, que ni él quedará culpado ni yo con-

denada. E verás cómo es todo más seruicio de

Dios, que passos deshonestos; más para dar

salud al enfermo, que para dañar la fama al

médico. Si pensara, señora, que tan de ligero

hauías de conjecturar de lo passado nocibles


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker