La Celestina
La Celestina lobo la cabra, el perro la liebre e, si no paresciesse
conseja de tras el fuego, yo llegaría más al cabo esta
cuenta. El elefante, animal tan poderoso e fuerte, se
espanta e huye de la vista de vn suziuelo ratón, e
avn de solo oyrle toma gran temor. Entre las ser-
pientes el basilisco crió la natura tan ponçoñoso e
conquistador de todas las otras, que con su siluo las
asombra e con su venida las ahuyenta e disparze,
con su vista las mata. La bíuora, reptilia o serpiente
[20] enconada, al tiempo del concebir, por la boca de
la hembra metida la cabeça del macho y ella con el
gran dulçor apriétale tanto que le mata e, quedando
preñada, el primer hijo rompe las yjares de la madre,
por do todos salen y ella muerta queda y él quasi
como vengador de la paterna muerte. ¿Que mayor
lid, que mayor conquista ni guerra que engendrar en
su cuerpo quien coma sus entrañas?
Pues no menos dissensiones naturales creemos
auer en los pescados; pues es cosa cierta gozar la mar
de tantas formas de pesces, quantas la tierra y el