La Celestina

La Celestina

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

más.

SEMPRONIO.- ¿Estos son los fuegos pasados

de mi [207] amo? ¿Qué es esto? ¿No ternía este

hombre sofrimiento para oyr lo que siempre ha

deseado?

PÁRMENO.- ¡E que calle yo, Sempronio!

Pues, si nuestro amo te oye, tan bien te castiga-

rá a ti como a mí.

SEMPRONIO.- ¡O mal fuego te abrase! Que

tú fablas en daño de todos e yo a ninguno

ofendo. ¡O! ¡Intolerable pestilencia e mortal te

consuma, rixoso, embidioso, maldito! ¿Toda

esta es la amistad, que con Celestina e comigo

hauías concertado? ¡Vete de aquí a la mala ven-

tura!

CALISTO.- Si no quieres, reyna e señora mía,

que desespere e vaya mi ánima condenada a

perpetua pena, oyendo essas cosas, certifícame

breuemente si houo buen fin tu demanda glo-

riosa e la cruda e rigurosa muestra de aquel

gesto angélico e matador; pues todo esso más

es señal de odio, que de amor.

CELESTINA.- La mayor gloria, que al secreto

oficio de la abeja se da, a la qual los discretos

deuen imitar, es que todas las cosas por ella

tocadas conuierte en mejor de lo que son. Desta

manera me he hauido con las çahareñas razo-


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker