La Celestina

La Celestina

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

quanto yo tengo.

CELESTINA.- Manto he menester e éste terné

yo en harto. No te alargues más. No pongas

sospechosa [218] duda en mi pedir. Que dizen

que ofrescer mucho al que poco pide es especie

de negar.

CALISTO.-¡Corre! Pármeno, llama a mi sastre

e corte luego vn manto e vna saya de aquel

contray, que se sacó para frisado.

PÁRMENO.- ¡Assí, assí! A la vieja todo, por-

que venga cargada de mentiras como abeja e a

mí que me arrastren. Tras esto anda ella oy to-

do el día con sus rodeos.

CALISTO.- ¡De qué gana va el diablo! No ay

cierto tan malseruido hombre como yo, mante-

niendo moços adeuinos, reçongadores, enemi-

gos de mi bien. ¿Qué vas, vellaco, rezando?

Embidioso, ¿qué dizes, que no te entiendo? Ve

donde te mando presto e no me enojes, que

harto basta mi pena para acabar: que también

haurá para ti sayo en aquella pieça.

PÁRMENO.- No digo, señor, otra cosa, sino

que es tarde para que venga el sastre.

CALISTO.- ¿No digo yo que adeuinas? Pues

quédese para mañana. E tu, señora, por amor

mío te sufras, que no se pierde lo que se dilata.

E [219] mándame mostrar aquel sancto cordón,


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker