La Celestina

La Celestina

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

ra, de le fazer auer a Areusa, qu' él mucho

amaua. Vanse a casa de Areusa. Queda ay la

noche Pármeno. Celestina va para su casa.

Llama a la puerta. Elicia le viene a abrir, incre-

pándole su tardança.

PÁRMENO, CELESTINA, AREUSA, ELICIA.

CELESTINA.- Pármeno hijo, después de las

passadas razones, no he hauido oportuno

tiempo para te dezir e mostrar el mucho amor,

que te tengo e asimismo cómo de mi hoca todo

el mundo ha oydo hasta agora en absencia bien

de ti. La razón no es menester repetirla, porque

yo te tenía por hijo, a lo menos quasi adotiuo, e

assí que imitavas a natural; e tú dasme el pago

en mi presencia, paresciéndote mal quanto di-

go, susurrando e murmurando contra mí en

presencia de Calisto. Bien pensaua yo que, des-

pués [232] que concediste en mi buen consejo,

que no hauías de tornarte atrás. Todavía me

parece que te quedan reliquias vanas, hablando

por antojo, más que por razón. Desechas el

prouecho por contentar la lengua. Óyeme, si no

me has oydo, e mira que soy vieja e el buen

consejo mora en los viejos e de los mancebos es

propio el deleyte. Bien creo que de tu yerro sola

la edad tiene culpa. Espero en Dios que serás

mejor para mí de aquí adelante, e mudarás el ruyn


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker