La Celestina

La Celestina

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

propósito con la tierna edad. Que, como disen, mú-

danse costumbres con la mudança del cabello e va-

riación; digo, hijo, cresciendo e viendo cosas

nueuas cada día. Porque la mocedad en solo lo

presente se impide e ocupa a mirar; mas la ma-

dura edad no dexa presente ni passado ni por

venir. Si tú touieras memoria, hijo Pármeno, del

pasado amor, que te tuue, la primera posada,

que tomaste venido nueuamente en esta cib-

dad, auía de ser la mía. Pero los moços curays

poco de los viejos. Regísvos a sabor de paladar.

Nunca pensays que teneys ni haueys de tener neces-

sidad dellos. Nunca pensays en enfermedades. Nun-

ca pensays que os puede faltar esta florezilla de

juuentud. Pues mira, amigo, que para tales ne-

cessidades, como [233] estas, buen acorro es

vna vieja conoscida, amiga, madre e más que

madre, buen mesón para descansar sano, buen

hospital para sanar enfermo, buena bolsa para

necessidad, buena arca para guardar dinero en

prosperidad, buen fuego de inuierno rodeado

de asadores, buena sombra de verano, buena

tauerna para comer e beuer. ¿Qué dirás, loqui-

llo, a todo esto? Bien sé que estás confuso por lo

que oy has hablado. Pues no quiero más de ti.

Que Dios no pide más del pecador, de arrepen-

tirse e emendarse. Mira a Sempronio. Yo le fize


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker