La Celestina

La Celestina

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

esto te lleuarás deste mundo, pues no le tene-

mos más de por nuestra vida. ¡O hijo mío Pár-

meno! Que bien te puedo dezir fijo, pues tanto

tiempo te crié. Toma mi consejo, pues sale con

limpio deseo de verte en alguna honrra. ¡O

quan dichosa me hallaría en que tú e Sempro-

nio estuuiesedes muy conformes, muy amigos,

hermanos en todo, viéndoos venir a mi pobre

casa a holgar, a verme e avn a desenojaros con

sendas mochachas!

PÁRMENO.- ¿Mochachas, madre mía?

CELESTINA.- ¡Alahé! Mochachas digo; que

viejas, harto me soy yo. Qual se la tiene Sem-

pronio e avn sin hauer tanta razón ni tenerle

tanta afición como a ti. Que de las entrañas me

sale quanto te digo.

PÁRMENO.- Señora, ¿no viues engañada?

CELESTINA.- E avnque lo viua, no me pena

mucho, que también lo hago por amor de Dios

e por verte solo en tierra agena e más por aque-

llos huessos de quien te me encomendó. Que tú

serás [237] hombre e vernás en buen conoci-

miento e verdadero e dirás: la vieja Celestina

bien me consejaua.

PÁRMENO.- E avn agora lo siento; avnque

soy moço. Que, avnque oy veyas que aquello

dezía, no era porque me paresciesse mal lo que


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker