La Celestina

La Celestina

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

tú fazías; pero porque veya que le consejaua yo

lo cierto e me daua malas gracias. Pero de aquí

adelante demos tras él. Faz de las tuyas, que yo

callaré. Que ya tropecé en no te creer cerca des-

te negocio con él.

CELESTINA.- Cerca deste e de otros tropeça-

rás e caerás, mientra no tomares mis consejos,

que son de amiga verdadera.

PÁRMENO.- Agora doy por bienempleado el

tiempo, que siendo niño te seruí, pues tanto

fruto trae para la mayor edad. E rogaré a Dios

por el anima de mi padre, que tal tutriz me

dexó e de mi madre, que a tal muger me enco-

mendó.

CELESTINA.- No me la nombres, fijo, por

Dios, que se me hinchen los ojos de agua. ¿E

tuue yo en este mundo otra tal amiga? ¿Otra tal

compañera? ¿Tal aliuiadora de mis trabajos e

fatigas? ¿Quién suplía mis faltas? ¿Quién sabía

[238] mis secretos? ¿A quién descubría mi cora-

çón? ¿Quién era todo mi bien e descanso, sino

tu madre, más que mi hermana e comadre? ¡O

qué graciosa era! ¡O qué desembuelta, limpia,

varonil! Tan sin pena ni temor se andaua a me-

dia noche de cimenterio en cimenterio, buscan-

do aparejos para nuestro oficio, como de día. Ni

dexava christianos ni moros ni judíos, cuyos


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker