La Celestina

La Celestina

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

rarte toda, a mi voluntad, que me huelgo.

AREUSA.- ¡Passo, madre, no llegues a mí,

que me fazes coxquillas e prouócasme a reyr e

la risa acreciéntame el dolor.

CELESTINA.- ¿Qué dolor, mis amores? ¿Búr-

laste, por mi vida, comigo?

AREUSA.- Mal gozo vea de mí, si burlo; sino

que ha quatro horas, que muero de la madre,

que la tengo sobida en los pechos, que me quie-

re sacar deste mundo. Que no soy tan vieja co-

mo piensas.

CELESTINA.- Pues dame lugar, tentaré. Que

avn algo sé yo deste mal por mi pecado, que

cada vna se tiene o ha tenido su madre e sus

çoçobras della.

AREUSA.- Más arriba la siento, sobre el es-

tómago.

CELESTINA.- ¡Bendígate Dios e señor Sant

Miguel, ángel! ¡E qué gorda e fresca que estás!

¡Qué [250] pechos e qué gentileza! Por hermosa

te tenía hasta agora, viendo lo que todos podí-

an ver; pero agora te digo que no ay en la cib-

dad tres cuerpos tales como el tuyo, en quanto

yo conozco. No paresce que hayas quinze años.

¡O quién fuera hombre e tanta parte alcançara

de ti para gozar tal vista! Por Dios, pecado ga-

nas en no dar parte destas gracias a todos los


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker