La Celestina

La Celestina

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

CELESTINA.- Ya sabes lo que de Pármeno te

oue dicho. [253] Quéxasseme que avn verle no

le quieres. No sé porqué, sino porque sabes que

le quiero yo bien e le tengo por hijo. Pues por

cierto, de otra manera miro yo tus cosas, que

hasta tus vezinas me parescen bien e se me ale-

gra el coraçón cada vez que las veo, porque se

que hablan contigo.

AREUSA.- ¿No viues, tía señora, engañada?

CELESTINA.- No lo sé. A las obras creo; que

las palabras, de balde las venden dondequiera.

Pero el amor nunca se paga sino con puro amor

e a las obras con obras. Ya sabes el debdo, que

ay entre ti e Elicia, la qual tiene Sempronio en

mi casa. Pármeno e él son compañeros, siruen a

este señor, que tú conoces e por quien tanto

fauor podrás tener. No niegues lo que tan poco

fazer te cuesta. Vosotras, parientas; ellos, com-

pañeros: mira cómo viene mejor medido, que lo

queremos. Aquí viene comigo. Verás si quieres

que suba.

AREUSA.- ¡Amarga de mí, si nos ha oydo!

CELESTINA.- No, que abaxo queda. Quiérole

hazer subir. Resciba tanta gracia, que le conoz-

cas e hables e muestres buena cara. E si tal te

paresciere, goze él de ti e tú dél. Que, avnque él

gane mucho, tú no pierdes nada.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker