La Celestina

La Celestina

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

AREUSA.- Bien tengo, señora, conoscimiento

cómo todas tus razones, estas e las passadas, se

endereçan en mi prouecho; pero, ¿cómo quieres

[254] que haga tal cosa, que tengo a quien dar

cuenta, como has oydo e, si soy sentida, ma-

tarme ha? Tengo vezinas embidiosas. Luego lo

dirán. Assí que, avnque no aya más mal de

perderle, será más que ganaré en agradar al

que me mandas.

CELESTINA.- Esso, que temes, yo lo provey

primero, que muy passo entramos.

AREUSA.- No lo digo por esta noche, sino

por otras muchas.

CELESTINA.- ¿Cómo? ¿E dessas eres? ¿Dessa

manera te tratas? Nunca tú harás casa con so-

brado. Absente le has miedo; ¿qué harías, si

estouiesse en la cibdad? En dicha me cabe, que

jamás cesso de dar consejo a bouos e todavía ay

quien yerre; pero no me marauillo, que es

grande el mundo e pocos los esperimentados.

¡Ay!, ¡ay!, hija, si viesses el saber de tu prima e

qué tanto le ha aprouechado mi criança e con-

sejos e qué gran maestra está. E avn ¡que no se

halla ella mal con mis castigos! Que vno en la

cama e otro en la puerta e otro, que sospira por

ella en su casa, se precia de tener. E con todos

cumple e a todos muestra buena cara e todos


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker