La Celestina
La Celestina piensan [255] que son muy queridos e cada vno
piensa que no ay otro e que él solo es priuado e
él solo es el que le da lo que ha menester. ¿E tú
piensas que con dos, que tengas, que las tablas
de la cama lo han de descobrir? ¿De vna sola
gotera te mantienes? ¡No te sobrarán muchos
manjares! ¡No quiero arrendar tus excamochos!
Nunca vno me agradó, nunca en vno puse toda
mi afición. Más pueden dos e más quatro e más
dan e más tienen e más ay en qué escoger. No
ay cosa más perdida, hija, que el mur, que no
sabe sino vn horado. Si aquel le tapan, no haurá
donde se esconda del gato. Quien no tiene sino
vn ojo, ¡mira a quanto peligro anda! Vna alma
sola ni canta ni llora; vn [256] solo acto no haze
hábito; vn frayle solo pocas vezes lo encontra-
rás por la calle; vna perdiz sola por marauilla
buela mayormente en verano; vn manjar solo
continuo presto pone hastÃo; vna golondrina no haze
verano; vn testigo solo no es entera fe; quien sola
vna ropa tiene, presto la enuegece. ¿Qué quieres,
hija, deste número de vno? Más inconuenientes
te diré dél, que años tengo acuestas. Ten siquie-
ra dos, que es compañÃa loable e tal qual es éste:
como tienes dos orejas, dos pies e dos manos, dos
sáuanas en la cama; como dos camisas para remu-
dar. E si más quisieres, mejor te yrá, que mientra