La Celestina

La Celestina

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

más moros, más ganancia; que honrra sin prouecho,

no es sino como anillo en el dedo. E pues entrambos

no caben en vn saco, acoge la ganancia.- Sube, hijo Pármeno. [257]

AREUSA.- ¡No suba! ¡Landre me mate!, que

me fino de empacho, que no le conozco. Siem-

pre houe vergüença dél.

CELESTINA.- Aquí estoy yo que te la quitaré

e cobriré e hablaré por entramos: que otro tan

empachado es él.

PÁRMENO.- Señora, Dios salue tu graciosa

presencia.

AREUSA.- Gentilhombre, buena sea tu veni-

da.

CELESTINA.- Llégate acá, asno. ¿Adónde te

vas allá assentar al rincón? No seas empachado,

que al hombre vergonçoso el diablo le traxo a

palacio. Oydme entrambos lo que digo. Ya sa-

bes tú, Pármeno amigo, lo que te prometí, e tú,

hija mía, lo que te tengo rogado. Dexada aparte

la dificultad con que me lo has concedido, po-

cas razones son necessarias, porque el tiempo

no lo padece. Él ha siempre viuido penado por

ti. Pues. viendo su pena, sé que no le querrás

matar e avn conozco que él te paresce tal, que

no será malo para quedarse acá esta noche en


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker