La Celestina

La Celestina

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

casa.

AREUSA.- Por mi vida, madre, que tal no se

haga; ¡Jesú!, no me lo mandes.

PÁRMENO.- Madre mía, por amor de Dios,

que no salga yo de aquí sin buen concierto. Que

me ha muerto de amores su vista. Ofréscele

[258] quanto mi padre te dexó para mí. Dile que

le daré quanto tengo. ¡Ea!, díselo, que me pare-

ce que no me quiere mirar.

AREUSA.- ¿Qué te dize esse señor a la oreja?

¿Piensa que tengo de fazer nada de lo que pi-

des?

CELESTINA.- No dize, hija, sino que se huel-

ga mucho con tu amistad, porque eres persona

tan honrrada e en quien qualquier beneficio

cabrá bien. E assimismo que, pues que esto por

mi intercessión se hace, que el me promete d'a-

quí adelante ser muy amigo de Sempronio e

venir en todo lo que quisiere contra su amo en

un negocio, que traemos entre manos. ¿Es ver-

dad, Pármeno? ¿Prometeslo assí como digo?

PÁRMENO.- Sí prometo, sin dubda.

CELESTINA.- ¡Ha, don ruyn!, palabra te ten-

go, a buen tiempo te así. Llégate acá, negligen-

te, vergonçoso, que quiero ver para quánto

eres, ante que me vaya. Retóçala en esta cama.

AREUSA.- No será él tan descortés, que entre


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker