La Celestina

La Celestina

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

sentiría esta mi dicha, como yo la siento? A

Sempronio veo a la puerta de casa. Mucho ha

madrugado. Trabajo tengo con mi amo, si es

salido fuera. No será, que no es acostumbrado;

pero, como agora no anda en su seso, no me

marauillo que aya peruertido su costumbre.

SEMPRONIO.- Pármeno hermano, si yo su-

piesse aquella tierra, donde se gana el sueldo

dormiendo, mucho haría por yr allá, que no

daría ventaja a ninguno: tanto ganaría como

otro qualquiera. ¿E cómo, holgazán, descuyda-

do, fueste para no tornar? No sé qué crea de tu

tardança, sino que te quedaste a escallentar [10]

la vieja esta noche o a rascarle los pies, como

quando chiquito.

PÁRMENO.- ¡O Sempronio, amigo e más que

hermano! Por Dios, no corrompas mi plazer, no

mezcles tu yra con mi sofrimiento, no rebueluas

tu descontentamiento con mi descanso, no

agües con tan turbia agua el claro liquor del

pensamiento, que traygo, no enturuies con tus

embidiosos castigos e odiosas reprehensiones

mi plazer. Recíbeme con alegría e contarte he

marauillas de mi buena andança passada.

SEMPRONIO.- Dilo, dilo. ¿Es algo de Meli-

bea? ¿Hasla visto?

PÁRMENO.- ¿Qué de Melibea? Es de otra,


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker