La Celestina

La Celestina

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

çoçobra en esta triste vida. A los alegres, sere-

nos e claros soles, nublados escuros e pluuias

vemos suceder; a los solazes e plazeres, dolores

e muertes los ocupan; a las risas e deleytes,

llantos e lloros e passiones mortales los siguen;

finalmente, a mucho descanso e sosiego, mucho

pesar e tristeza. ¿Quién pudiera tan alegre ve-

nir, como yo agora? ¿Quién tan triste recebi-

miento padescer? ¿Quién verse, como yo me vi,

con tanta gloria, alcançada con mi querida

Areusa? ¿Quién caer della, siendo tan maltra-

tado [14] tan presto, como yo de ti? Que no me

has dado lugar a poderte dezir quánto soy tu-

yo, quánto te he de fauorecer en todo, quánto

soy arepiso de lo passado, quántos consejos e

castigos buenos he recebido de Celestina en tu

fauor e prouecho e de todos. Como, pues, este

juego de nuestro amo e Melibea está entre las

manos, podemos agora medrar o nunca.

SEMPRONIO.- Bien me agradan tus palabras,

si tales touiesses las obras, a las quales espero

para auerte de creer. Pero, por Dios, me digas

qué es esso, que dixiste de Areusa. ¡Paresce que

conozcas tú a Areusa, su prima de Elicia!

PÁRMENO.- ¿Pues qué es todo el plazer que

traygo, sino hauerla alcançado?

SEMPRONIO.- ¡Cómo se lo dice el bouo! ¡De


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker