La Celestina
La Celestina risa no puede hablar! ¿A qué llamas hauerla
alcançado? ¿Estaua a alguna ventana o qué es
esso?
PÁRMENO.- A ponerla en duda si queda
preñada o no.
SEMPRONIO.- Espantado me tienes. Mucho
puede el continuo trabajo: vna continua gotera
horaca vna piedra.
PÁRMENO.- Verás qué tan continuo, que
ayer lo pensé: ya la tengo por mía.
SEMPRONIO.- ¡La vieja anda por ay! [15]
PÁRMENO.- ¿En qué lo vees?
SEMPRONIO.- Que ella me hauía dicho que
te quería mucho e que te la haría hauer. Dicho-
so fuiste: no hiziste sino llegar e recabdar. Por
esto dizen: más vale a quien Dios ayuda, que
quien mucho madruga. Pero tal padrino touis-
te.
PÁRMENO.- Di madrina, que es más cierto.
Así que, quien a buen árbol se arrima... Tarde
fuy; pero temprano recabdé. ¡O hermano!, ¿qué
te contaría de sus gracias de aquella muger, de
su habla e hermosura de cuerpo? Pero quede
para más oportunidad.
SEMPRONIO.- ¿Puede ser sino prima de Eli-
cia? No me dirás tanto, quanto estotra no tenga
más. Todo te creo. Pero ¿qué te cuesta? ¿Hasle