La Celestina

La Celestina

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Del amor de Melibea.

PÁRMENO.- ¿No digo yo que troba?

CALISTO.- ¿Quién fabla en la sala? ¡Moços!

PÁRMENO.- Señor.

CALISTO.- ¿Es muy noche? ¿Es hora de acos-

tar?

PÁRMENO.- ¡Mas ya es, señor, tarde para

leuantar!

CALISTO.- ¿Qué dizes loco? ¿Toda la noche

es passada?

PÁRMENO.- E avn harta parte del día.

CALISTO.- Di, Sempronio, ¿miente este de-

suariado, que me haze creer que es de día?

SEMPRONIO.- Oluida, señor, vn poco a Me-

libea e verás la claridad. Que con la mucha, que

en su gesto contemplas, no puedes ver de en-

candelado, como perdiz con la calderuela.

CALISTO.- Agora lo creo, que tañen a missa.

Daca mis ropas, yré a la Madalena. Rogaré a

[20] Dios aderece e Celestina e ponga en cora-

çón a Melibea mi remedio o dé fin en breue a

mis tristes días.

SEMPRONIO.- No te fatigues tanto, no lo

quieras todo en vna hora. Que no es de discre-

tos desear con grande eficacia lo que se puede

tristemente acabar. Si tú pides que se concluya

en vn día lo que en vn año sería harto, no es


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker