La Celestina

La Celestina

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

firma en su amor. Todo es porque haués aquí

alabado a Melibea. No sabe en otra cosa, que os

lo pagar, sino en dezir esso e creo que no vee la

hora de hauer comido para lo que yo me sé.

Pues esotra su prima yo me la conozco. Gozá

vuestras frescas mocedades, que quien tiempo

tiene [41] e mejor le espera, tiempo viene, que

se arrepiente. Como yo hago agora por algunas

horas, que dexé perder, quando moça, quando

me preciauan, quando me querían. Que ya,

¡mal pecado!, caducado he, nadie no me quiere.

¡Que sabe Dios mi buen desseo! Besaos e abra-

çaos, que a mí no me queda otra cosa sino go-

zarme de vello. Mientra a la mesa estays, de la

cinta arriba todo se perdona. Quando seays

aparte, no quiero poner tassa, pues que el rey

no la pone. Que yo sé por las mochachas, que

nunca de importunos os acusen e la vieja Celes-

tina mascará de dentera con sus botas enzías las

migajas de los manteles. Bendígaos Dios, ¡cómo

lo reys e holgays, putillos, loquillos, trauiessos!

¡En esto auía de parar el nublado de las ques-

tioncillas, que aués tenido! ¡Mirá no derribés la

mesa!

ELICIA.- Madre, a la puerta llaman. ¡El solaz

es derramado!

CELESTINA.- Mira, hija, quién es: por ventu-


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker