La Celestina

La Celestina

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

cama, daca mi manto presto, que por los sanc-

tos de Dios para aquella justicia me vaya bra-

mando como vna loca. ¿Qué es esto? ¿Qué

quieren dezir tales amenazas en mi casa? ¿Con

una oueja mansa tenés vosotros manos e

braueza? ¿Con vna gallina atada? ¿Con una

vieja de sesenta años? ¡Allá, allá, con los hom-

bres como vosotros, contra los que ciñen espa-

da, mostrá vuestras yras; no contra mi flaca

rueca! Señal es de gran couardía acometer a los

menores e a los que poco pueden. Las suzias moxcas

nunca pican sino los bueyes magros e flacos, los

guzques ladradores a los pobres peregrinos aquexan

con [110] mayor ímpetu. Si aquella, que allí está en aquella cama, me ouiesse a mi creydo, jamás quedaría esta casa de noche sin varón ni dormiríemos a

lumbre de pajas; pero por aguardarte, por serte fiel,

padescemos esta soledad. E como nos veys mugeres,

hablays e pedís demasías. Lo qual, si hombre sinties-

sedes en la posada, no haríades. Que como dizen: el

duro aduersario entibia las yras e sañas.

SEMPRONIO.- ¡O vieja auarienta, garganta

muerta de sed por dinero!, ¿no serás contenta

con la tercia parte de lo ganado?

CELESTINA.- ¿Qué tercia parte? Vete con


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker