La Celestina

La Celestina

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

CALISTO.- ¿Quál consejo puede regir lo que

en sí no tiene orden ni consejo?

SEMPRONIO.- ¡Ha!, ¡ha!, ¡ha! ¿Esto es el fue-

go de Calisto? ¿Estas son sus congoxas? ¡Como

si solamente el amor contra él asestara sus tiros!

¡O soberano Dios, quán altos son tus misterios!

¡Quánta premia pusiste en el amor, que es ne-

cessaria turbación en el amante! Su límite posis-

te por marauilla. Paresce al amante que atrás

queda. Todos passan, todos rompen, pungidos

e esgarrochados como ligeros toros. Sin freno

saltan por las barreras. Mandaste al hombre por

la muger dexar el padre e la madre; [43] agora

no solo aquello, mas a ti e a tu ley desamparan,

como agora Calisto. Del qual no me marauillo,

pues los sabios, los santos, los profetas por él te

oluidaron.

CALISTO.- Sempronio.

SEMPRONIO.- Señor.

CALISTO.- No me dexes.

SEMPRONIO.- De otro temple está esta gay-

ta.

CALISTO.- ¿Qué te paresce de mi mal?

SEMPRONIO.- Que amas a Melibea.

CALISTO.- ¿E no otra cosa?

SEMPRONIO.- Harto mal es tener la volun-

tad en vn solo lugar catiua.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker