La Celestina

La Celestina

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

dé que no me recordásedes?

SOSIA.- Recuerda e leuanta, que si tú no bue-

lues por los tuyos, de cayda vamos. Sempronio

e Pármeno quedan descabeçados en la plaça,

como públicos malhechores, con pregones que

manifestauan su delito.

CALISTO.- ¡O válasme Dios! ¿E qué es esto

que me dizes? No sé si te crea tan acelerada e

triste nueua. ¿Vístelos tú?

SOSIA.- Yo los vi.

CALISTO.- Cata, mira qué dizes, que esta no-

che han estado comigo.

SOSIA.- Pues madrugaron a morir.

CALISTO.- ¡O mis leales criados! ¡O mis

grandes seruidores! ¡O mis fieles secretarios e

consejeros! ¿Puede ser tal cosa verdad? ¡O

amenguado Calisto! Desonrrado quedas para

toda tu vida. ¿Qué será de ti, muertos tal par de

criados? Dime, por Dios, Sosia, ¿qué fue la [118]

causa? ¿Qué dezía el pregón? ¿Donde los toma-

ron? ¿Qué justicia lo hizo?

SOSIA.- Señor, la causa de su muerte publi-

caua el cruel verdugo a vozes, diziendo: Manda

la justicia que mueran los violentos matadores.

CALISTO.- ¿A quién mataron tan presto?

¿Qué puede ser esto? No ha quatro horas que

de mí se despidieron. ¿Cómo se llamaua el


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker