La Celestina
La Celestina nombre e fama, cómo andas al tablero de boca
en boca! ¡O mis secretos más secretos, quán
públicos andarés por las plaças e mercados!
¿Qué será de mí? ¿Adonde yré? ¿Que salga
allá?: a los muertos no puedo ya remediar.
¿Que me esté aquí?: parescerá couardía. ¿Qué
consejo tomaré? Dime, Sosia, ¿qué era la causa
porque la mataron?
SOSIA.- Señor, aquella su criada, dando vo-
zes, llorando su muerte, la publicaua a quantos
la querían oyr, diziendo que porque no quiso
partir con ellos vna cadena de oro, que tú le
diste.
CALISTO.- ¡O día de congoxa! ¡O fuerte tri-
bulación! ¡E en qué anda mi hazienda de mano
en [120] mano e mi nombre de lengua en len-
gua! Todo será público quanto con ella e con
ellos hablaua, quanto de mí sabían, el negocio
en que andauan. No osaré salir ante gentes. ¡O
pecadores de mancebos, padecer por tan súpito
desastre! ¡O mi gozo, cómo te vas diminuiendo!
Prouerbio es antigo, que de muy alto grandes
caydas se dan. Mucho hauía anoche alcançado;
mucho tengo oy perdido. Rara es la bonança en
el piélago. Yo estaua en título de alegre, si mi
ventura quisiera tener quedos los ondosos vien-