La Celestina

La Celestina

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

por el más bienauenturado hombre que nasció.

E [128] por mi vida que, avnque soy mochacho,

que diesse tan buena cuenta como mi amo.

SOSIA.- Para con tal joya quienquiera se ter-

nía manos; pero con su pan se la coma, que

bien caro le cuesta: dos moços entraron en la

salsa destos amores.

TRISTÁN.- Ya los tiene oluidados. ¡Dexaos

morir siruiendo a ruynes, hazed locuras en con-

fiança de su defensión! Viuiendo con el Conde,

que no matase al hombre, me daua mi madre

por consejo. Veslos a ellos alegres e abraçados e

sus seruidores con harta mengua degollados.

MELIBEA.- ¡O mi vida e mi señor! ¿Cómo has

quisido que pierda el nombre e corona de vir-

gen por tan breue deleyte? ¡O pecadora de mi

madre, si de tal cosa fueses sabidora, cómo to-

marías de grado tu muerte e me la darías a mí

por fuerça! ¡Cómo serías cruel verdugo de tu

propia sangre! ¡Cómo sería yo fin quexosa de

tus días! ¡O mi padre honrrado, cómo he daña-

do tu fama e dado causa e lugar a quebrantar tu

casa! ¡O traydora de mí, cómo no miré [129]

primero el gran yerro que seguía de tu entrada,

el gran peligro que esperaua!

SOSIA.- ¡Ante quisiera yo oyrte esos mira-

glos! Todas sabes essa oración, después que no


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker