La Celestina

La Celestina

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

vidas, no te fatigues tú tanto, que cegarás llorando.

Que creo que poca ventaja me lleuas en sentimiento

y verás con quanta paciencia lo çuffro y passo.

ELICIA.- ¡Ay que rauio! ¡Ay mezquina, que salgo

de seso! ¡Ay, que no hallo quien lo sienta como yo!

No hay quien pierda lo que yo pierdo. ¡O quánto mejores y más honestas fueran mis [149] lágrimas

en passión ajena, que en la propia mía! ¿A donde

yré, que pierdo madre, manto y abrigo; pierdo amigo

y tal que nunca faltaua de mi marido? ¡O Celestina

sabia, honrrada y autorizada, quántas faltas me en-

cobrías con tu buen saber! Tú trabajauas, yo hol-

gaua; tú salías fuera, yo estaua encerrada; tú rota,

yo vestida; tú entrauas contino como abeja por casa,

yo destruya, que otra cosa no sabía hazer. ¡O bien y

gozo mundano, que mientra eres posseydo eres me-

nospreciado y jamás te consientes conocer hasta que

te perdemos! ¡O Calisto y Melibea, causadores de

tantas muertes! ¡Mal fin ayan vuestros amores, en

mal sabor se conuiertan vuestros dulces plazeres!

Tórnese lloro vuestra gloria, trabajo vuestro descan-

so. Las yeruas deleytosas, donde tomays los hurtados


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker